
OBJETIVOS
Ser un abogado auto-responsable implica conocernos como personas y como profesionales, asumir lo que realmente somos y decidir con plena consciencia, tomar las riendas de nuestra propia vida. Se trata de ejercer una abogacía basada en el “todos ganan”, en el respeto a las personas, en la búsqueda de la verdad, en hermanar más que en separar, una abogacía constructiva, desde el conocimiento y la escucha de nosotros mismos.
Esto redundará en beneficio de la sociedad, de la profesión y del campo de la administración de justicia, contribuyendo a una mejora de los sujetos que intervienen en ella.
Pero sobre todo será en beneficio propio, pues nos permitirá:
- Conocernos y descubrir nuestros talentos como personas y como abogados. Cuando trabajamos desde nuestro verdadero potencial y desarrollamos nuestro poder personal, se produce el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo.
- Ejercer la abogacía desde la creatividad. Se trata de un ejercicio consciente y responsable, en el que asumimos la dirección de nuestras acciones, sabiendo que somos creadores de nuestra experiencia.
- Impulsar un ejercicio profesional pacífico y sosegado, aprendiendo a ser dueños de nuestras emociones pase lo que pase a nuestro alrededor.
- Desarrollar una actitud positiva y entusiasta, que facilite nuestro trabajo y la consecución de logros.
- Mejorar las capacidades de relación y comunicación en el trabajo y en lo personal.
- Conocer y eliminar los miedos y creencias que entorpecen el desarrollo profesional. Muchas veces nosotros mismos limitamos nuestra carrera profesional, a través de miedos y creencias inconscientes.
- Aumentar la autoestima y tener una buena relación con la valoración del trabajo y su cobro. Con frecuencia resulta más difícil cobrar, que realizar el propio trabajo. Aumentar nuestra confianza va a facilitarnos esa labor.
- Establecer objetivos y metas como abogados e ir hacía su consecución. Fijar objetivos, atenderlos, cuidarlos y alimentarlos adecuadamente, nos permitirá realizar nuestros sueños, sean los que sean.
- Aprender a identificar y valorar los logros. No siempre somos capaces de evaluar como se merece el resultado de nuestro trabajo. Ser testigos de nuestros progresos, nos impulsa a conseguir otros nuevos.
- Desarrollar una vida profesional y personal más gratificante.
Se trata de potenciar actitudes y habilidades que nos ayuden a alcanzar mayores logros, aplicando lo que somos a lo que sabemos.
Copyright: RPI nº. 16/2010/3192